Conocí hace tres semanas, a Sensaluis, desde entonces hemos ido a pescar 3 domingos a una zona muy transitada de un río muy transitado, que ha recibido una presión de pesca BRUTAL en el pasado. El cauce del río esta casi totalmente cubierto de árboles y espadaña y el fondo es lodo puro, del que te puede enterrar (los peores sustos de mi vida... en este río, que se lo cuenten a Luis, también)... La cuestión es que hay zonas abiertas y grandes donde pesca toda la gente, y un traicionero pantano, que esconde pozas como la Warner...
El primer día ya iba preparado, porque los fines de semana anteriores, los lucios habían mostrado signos claros de estar en plena freza...Después de 4 rechaces en zonas muy pescadas (escoltaban mi estrímer hasta mis pies y daban media vuelta hacia su "picadero") doblamos una curva de juncos, y se abría una poza muy seria, unos 6 m de ancho, por 20 o 30 de largo, rodeada de juncos completamente, y varios arboles, daba pánico... ya eran las 4 de la tarde, y fué instantáneo, primer lance, tirón y Luis saca su estrímer sin la cola... estaban en un día de freza tonto... A partir de ahí, tormenta de picadas y rechaces, no lanzabas más de 5 veces sin una picada, cambiabas de sitio, y !zas¡ al primer lance... acabamos poniendo la spinner porque con los estrímers no conseguíamos que abrieran la boca, un vacile... era lo más acojonante que he visto en lucios... calculando las picadas le echo, no sé 25 golpes en una hora y media, entre los dos, de lucios diferentes... Lo realmente increíble eran los saltos que daban, para verlo... y claro, se soltaban... era todo raro... tan raro que Luís sacó tres bastante pequeños, y yo SÓLO UNO. Lo que estaba claro es que la mesa estaba puesta, esa zona estaba absolutamente PETADA de lucios, y nadie nos los iba/va a quitar.
A la semana siguiente, hubo un cambio de temperatura muy brusco, y una borrasca cubrió el país en un día... Aún así, a las 9.00 de la mañana del domingo estábamos con los vaders "todo locos" dispuestos a darle.... empezamos en una charca muy pequeña, esto engaña porque, por cada 5 metros de agua despejada, hay 30 de maraña... Total que pego el tercer lance del día en una puta bañera y ¡zas! un lucio de unos 2,5 kg me embiste el estrímer de tontería, sin abrir la boca, pero muy violento. Pongo la spilber (spinner bait) y al tercer lance, lo mismo, pero esta vez clavo y me la lía a saltos y carreras a los juncos y se me suelta... ¡otra vez, no! por favor. Ahí me estaba mosqueando ya, ¿por qué se nos van tantos? me preguntaba todo el rato, en el fondo no me importaba tanto porque todos los años hay días así... es parte del juego de la freza.... bueno, pues a pesar del día de perros que hizo tuvimos varias picadas y sacamos 3 o 4 lucietes... y a las 3 estábamos cada uno en su casita... muy limpio. Estoy casi seguro que en cualquier otro sitio (de España), no hubiera tocado un solo pez.
La confirmación de que la Warner es un super-sitio, ha sido hoy, la tercera vez que la pescamos.... Día soleado y muy caluroso para ser febrero, el río bajísimo, y el agua turbia... 12 lances y el primero... lápiz de kilito... dos lances más y me viene uno como un misil desde la maraña, entra fuerte pero no lo clavo, porque tenía ramas y zarzas alrededor y me impiden dar un estacazo... este era bonito... seguimos, siguiente poza, 5 lances, uno (1 kg), siguiente lance, otro (2 kg)... siguiente poza... la Warner. Empezamos, y a los pocos minutos, Luís saca una hembra de más de 3 kg. Primer lucio bonito.... nos dispersamos y me entra un tarugo, en el mismo sitio que me rechazó tres veces el primer finde, lo peleo un poco y se me suelta entre una maraña de arbustos (es un sitio muy loco para sacar un luky de más de 6 kg... pero todo llegará). Vuelvo a lanzar al mismo sitio, y !zas¡ otro bonito de casi 3 kilitos... una locura, avanzamos los dos otra vez a una poza abierta, varios lances y zas, otro de 2 kilitos en el centro de la poza... todos con un estrímer de conejo blanco... una auténtica locura, eran las 12 de la mañana todavía, y llevávamos 6 lucios y dos fugas... y buenos tamaños esta vez.... todo culebreando entre los pasillos de juncos y pescando pozas realmente pequeñas...
Esto no ha hecho más que empezar, porque cada día que vamos descubrimos nuevos sitios: Sin duda lo más importante de esto es poder pescar lucios en Madrid con garantías y saber que tengo un cofre lleno de tesoros a 20 minutos escasos de mi casa. Es esperanzador, es mágico.
Tengo grabados en mi mente muchos peces de 12, 14 kg en zonas muy cercanas a la Warner... hace 15 años había 4 km de río donde cientos de pescadores se hinchaban a sacar mostrencos a pez vivo... "pal gato", y claro, los gatos están sanísimos por allí, pero los lucios no resistieron... ahora vuelve a haberlos...
La cruz de esta historia, es que debemos tener cuidado de ahora en adelante, porque es realmente peligroso, hay bolsas de aire debajo del fango por todas partes, que te chupan, y pozones que te ciegan, te vas metiendo hasta que te quedas clavado, y empiezas a descender poco a poco, acojona... bueno, con el tiempo iremos accediendo a todas esas zonas con el menor riesgo posible...
Los peces se alejan de la gentuza y nosotros vamos tras ellos para para demostrarles que no todos los humanos somos iguales... paz para los vadeantes intrépidos y los lucios en general...
Texto: Tomás Pellicer
Fotos: Luis Salvador (sensaluis) y Tomás Pellicer (Tomy)
Puedes comentar este relato en el Foro
|