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Tras varios días anunciando un alarmante descenso del nivel del embalse de A Fervenza, ayer se quedó sin aporte de agua, formando una ciénaga de lodo que provocó la muerte de miles de truchas y ciprínidos. Este hecho resulta sorprendente si tenemos en cuenta que se trata del mayor embalse de la provincia de A Coruña y ha sido, con mucho, el primero en quedarse seco. Varios agentes de la guardia civil se desplazaron hasta la zona, además de pescadores y miembros de asociaciones de pesca del lugar, para constatar la muerte de la práctica totalidad de las truchas e intentar rescatar a las pocas que seguían con vida. El embalse de A Fervenza se encontraba hace exactamente un año al 100% de capacidad turbinando día y noche y resulta curioso que en sólo 12 meses haya perdido los 104 millones de metros cúbicos de agua que puede retener, cuando otros embalses de la zona mantienen sus más limitadas reservas de agua por encima del 30%.
La Consellería de Medio Ambiente anunció ayer que abrirá una investigación para determinar el grado de responsabilidad de Ferroatlántica, la empresa concesionaria del embalse en la gestión del agua. Por otro lado, la Federación Galega de Pesca se reunió de urgencia durante el día de hoy acordando que se presentará como acusación particular contra el/los culpable/s del desastre, reclamará las indemnizaciones correspondientes, exigirá la rescisión de la concesión hidráulica del Xallas a Ferroatlántica, así como una vigilancia más estricta de las actuaciones presentes y futuras en las aguas embalsadas, especialmente en épocas de sequía como la actual. Durante el día de ayer se han retirado miles de peces muertos, sobre todo truchas y escalos, y hoy se ha puesto en marcha un dispositivo que tratará de capturar con redes a los peces que hayan sobrevivido. Fotografías facilitadas por la Federación Galega de pesca |