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Si a día de hoy
queremos pasar una jornada de pesca en el río Ouro, solamente podemos decir que
el pescador que emprenda semejante desafío se va a encontrar una serie de experiencias desagradables y
continuadas que van a convertir lo que en un principio podría ser una plácida
jornada de pesca en una auténtica odisea, ya que desde hace unos años, este curso
ha venido sufriendo un abandono que se ha ido haciendo cada vez más notable.
Lote 1 de Foz, en el Ouro
La zona baja del
río coincide con los tres lotes de Foz. Es una zona de escasísimo relieve, donde siempre hubo unos
accesos muy buenos al cauce, con sendas que recorrían sus orillas a lo largo de
los lotes y la zona libre que hay por encima de los mismos.
Estas sendas han ido desapareciendo, cubriéndose
de maleza y árboles caídos. Esto se ha acentuado mucho más desde la catástrofe
del huracán Klaus, ya que ha llenado las orillas y el cauce del Ouro de árboles
sin que nadie le ponga remedio. En otros cauces afectados por esta catástrofe,
como el Xubia, se han realizado minuciosas labores de limpieza que han dejado
el río en un estado más que aceptable.
Estado de los tres lotes del coto de Foz
Estado de una escala íctica del rio
Una jornada de
pesca en el Ouro supone que el pescador comience caminar en una ribera y en
menos de 50 metros se encuentre el camino invadido por la maleza sin
posibilidad de rodear o buscar otro camino alternativo, lo que le va a obligar
a cruzar el cauce ―si es que en ese tramo hay por donde cruzarlo― y tener fé en
que la otra orilla sea transitable; algo que se antoja imposible, ya que en tramos
como el Lote 3 las sendas tienen 30 ó 40 metros en el mejor de los casos, y
después nos vemos obligados a cruzar el río nuevamente.
Senda a orillas del Ouro
La pesca se convierte
en una misión imposible en este mismo Lote 3. Cada 50 metros nos encontramos
eucaliptos enormes atravesados en el río, junto a otros árboles menores que acaban
por cerrar el tapón. Hay zonas donde se junta tanta maleza que es imposible
acercarse a la orilla. Lo sorprendente del asunto es que en este lote hay una
ruta de senderismo que se halla a unos 30 metros del río y está impecable; sin
embargo, si un senderista quiere acercarse a ver el río va a encontrarse con el
mismo problema al que nos enfrentamos los pescadores que hayamos adquirido un
permiso para este coto, ya que prácticamente no hay manera de acercarse al él
en la mayoría de las zonas. Ya no sugerimos intentar lanzar un señuelo a un pez
, porque los pozos que había están
tapados por árboles en su mayoría y es imposible pescarlos en condiciones. Peor es intentarlo
por el interior del cauce, ya que se convierte en un auténtico desafío para
atletas y en un peligro para los pescadores menos avezados.
El envidiable aspecto que luce la ruta de senderismo
La sociedad Amigos do Ouro se ocupa de pequeños
desbroces y de la retirada ocasional de algún árbol, pero nos encontramos ante
un problema que requiere de maquinaria pesada y gente especializad, trabajos que
una sociedad pequeña no puede acometer.
La pesca también
está totalmente condicionada por los escapes de trucha arco iris procedentes de
la enorme piscifactoría que hay en el Lote 1. Es prácticamente imposible lanzar
un aparejo o señuelo sin que una de estas truchas se lo engulla, y se pueden
pescar más de 100 peces de estos en una jornada. La administración debiera
estar mucho más implicada y sobre todo tener estos escapes mucho más vigilados, ya que hay que recordar que es un tramo
salmonero y los alevines y pintos de
salmón, reo y trucha común conviven con las voraces arco iris. Además, la ley es muy clara al respecto de
especies invasoras, y los propietarios de la piscifactoría deberían
responsabilizarse de estos escapes.
La sociedad de
pescadores Amigos do Ouro cuida y
vela por este río desde hace años; ha solicitado dos tramos de pesca sin
muerte: uno en la zona alta, y el Lote 1 de Foz en la baja, con el ánimo de mejorar
las poblaciones de peces en el río. La Consellería ha permeabilizado una
importante cantidad de presas construyendo escalas para que el salmón acceda a los
mejores frezaderos; sin embargo se permiten cebos naturales en las zonas donde
se desarrollan los pintos de salmón.
Desde esta página web queremos
hacer un llamamiento a la Consellería de Medio Rural y a Augas de Galicia, para
que pongan fin al abandono al que está sometido el Ouro.
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