AEMS-RÍOS CON VIDA denuncia la falta de medidas de recuperación del salmón en los ríos coruñeses
Escrito por AEMS-Ríos con Vida
viernes, 02 de julio de 2010
La repoblación de salmónidos para suplementar
o mejorar las poblaciones es una estrategia de gestión innecesaria, ineficaz y
perjudicial en los ríos que todavía mantienen poblaciones salvajes
autosustentables. Creemos firmemente que la restauración , recuperación y
mejora de hábitat, junto a las medidas de sostenibilidad y de vigilancia
capaces de atajar la sobrepesca y el furtivismo, son mucho más adecuadas,
eficaces y rentables para mantener y mejorar buenas poblaciones autóctonas de
salmónidos, ya que se dirigen a atacar las causas de su retroceso conservando
la biodiversidad natural.
Entendemos la repoblación como una herramienta
de gestión que puede ser necesaria e incluso imprescindible para conservar y
recuperar poblaciones de peces bajo mínimos y en riesgo de desaparición que,
por unas causas u otras, no pueden recuperarse por sí mismas, como ocurre con
algunas de nuestras poblaciones de salmón atlántico. De hecho, en algunos de
los ríos Gallegos que hoy presentan entradas muy pobres de reproductores de
salmón, es obligado aplicar unos pequeños stocks de apoyo para amortiguar en
cierta medida la crisis que atraviesa la especie, ayudando a fortalecer las
poblaciones de cada cuenca con individuos autóctonos criados en cautividad bajo
métodos adecuados a este objetivo de conservación. Medidas que se están
demostrando útiles y eficaces para la supervivencia del salmón en algunas
cuencas gallegas donde llegó a encontrarse al borde mismo de la extinción.
Medidas que aún teniendo tan poco que ver con la repoblación irresponsable y
masiva que sigue caracterizando la gestión del salmón en la limítrofe Asturias,
seguramente tampoco serían adecuadas en los pocos ríos gallegos que todavía
mantienen poblaciones salvajes autosuficientes, que pueden mantenerse por sí mismas
a poco que se les deje, como serían el Ulla y el Eo.
En el siguiente artículo trataremos de hacer
un resumen de las repoblaciones de salmón atlántico en la comunidad Gallega,
para valorar los datos y los esfuerzos de la administración en la recuperación
de la especie.
Con la decadencia de las poblaciones de salmón
a finales de los 80, en el año 1990 se inicia el Plan de recuperación de Rios. Este plan tenía el objetivo de
trabajar en la conservación de las poblaciones piscícolas y los ecosistemas acuáticos
de las aguas continentales de
Galicia.
En el caso del salmón atlántico, la tendencia
a la baja de sus poblaciones y la caída en picado de las tablas de capturas
disparan las alarmas al registrarse un mínimo histórico en el año 97.
En el declive de las poblaciones de salmón han influido muchos factores.
Entre los de mayor peso podemos citar la contaminación de los ríos, la
sobreexplotación hidroeléctrica, la reducción de la accesibilidad la especie a
sus áreas de cría y la explotación pesquera, tanto en alta mar como en los ríos
de origen. Hemos pasado de pescar 12.000 salmones en los años 20 del pasado
siglo, a menos de 100 en la actualidad.
La puesta en marcha del Plan de recuperación de Ríos supuso una propuesta de conservación
muy ambiciosa, con fuertes inversiones en ampliación de plantillas,
modernización de equipamientos, compra de vehículos, contratación de biólogos
especializados que desarrollaron el conocimiento sobre la especie y protocolos
de trabajo, señalizaciones, arreglo de refugios, pasarelas, piscifactorías,
escalas, capturaderos…, que pusieron en marcha la recuperación de la especie.
Hay que señalar los
esfuerzos realizados por la Consellería en la permeabilización de obstáculos artificiales
en muchos ríos salmoneros, incrementando el área de acceso a la especie. Muchos
son los cauces en los que se construyeron escalas para peces y capturaderos:
los ríos Eo, Masma,Ouro, Landro, Sor, Xubia, Mandeo, Tambre ,Ulla Umia,Lérez y
Tea entre otros, se beneficiaron de estas actuaciones.
Pero la situación en muchas
de nuestras cuencas es lamentable, ya que el fraccionamiento de los ríos por
grandes presas y el incumplimiento de la normativa de suelta de caudales
ecológicos, asunto que urge revisar,
ha mermado muchas de las poblaciones, secando tramos de río que servían
como zonas de freza y refugio de alevines, como en el caso de
los ríos Eume, Mandeo o Verdugo, ríos que ya de por sí tienen un recorrido
natural relativamente corto.
La falta de rejas de interdicción en algunas
de nuestras centrales hidroeléctricas, a día de hoy sigue siendo una de las
asignaturas pendientes de los organismos de cuenca.
La aplicación de la Directiva Marco del Agua
de la Unión Europea va a paso de tortuga en nuestra comunidad.
Otro de los trabajos puestos en marcha fue la remodelación de dos
centros ictiogénicos para la
repoblación y refuerzo nuestras poblaciones salmoneras: el de Carballedo en
Pontevedra, y el del Veral en Lugo. Estos centros y las investigaciones
asociadas a su actividad, han aportado muchos datos sobre la genética y ecología de la especie, como los
retornos de peces repoblados, o los años de estancia en río y mar. Una valiosa información que ha ayudado a
entender y conservar este pez tan delicado en sus hábitat.
No ha sido así en el centro de Sobrado dos
Monxes, en A Coruña, que no fue adaptado a las necesidades de los ríos
coruñeses, cultivando aún en la actualidad trucha centroeuropea que compite con
la autóctona Gallega y compromete su conservación.
Tampoco parece que se haya
formado un equipo de trabajo cualificado dedicado al salmón en la provincia, al
contrario de lo ocurrido en Lugo y Pontevedra.
Mientras que siempre se
fomentó la pesca del reo en detrimento
de la del salmón, la mayor parte de los ríos potencialmente salmoneros tenían
problemas con minicentrales o piscifactorías ―como los ríos
Grande y Anllóns― y aún siguen
a merced de los abusos en sus concesiones, sin que parezca existir interés
alguno en abordar el problema.
Otro de los casos más
significativos y alarmantes es el del río Castro donde una concesión de
acuicultura ha creado una barrera infranqueable para las especies migradoras, a
menos de un kilómetro de la desembocadura en el Océano Atlántico, donde se “ha
imitado” una escala para aparentar una sujección a la legislación ambiental,
hechos lamentables que han condenado a los peces migradores a buscarse otro
cauce donde perpetuar su especie.
En la siguiente tabla se disponen las repoblaciones de peces entre los años 1995 y 2009 con salmón autóctono gallego, aunque anteriormente ya se habían realizado repoblaciones de las que no tenemos datos oficiales:
• En la provincia de Lugo se inician los trabajos en el año 1997, y desde ese año se han repoblado las cuatro cuencas de la provincia: Eo, Masma, Ouro y Landro, con un total de 1.338.882 peces. Al principio fue la cuenca del Eo la que más alevines recibió en sus aguas, pero a día de hoy las cuatro cuencas reciben similares cantidades de ellos, con una media de 34.722 peces por cuenca y año.
• La provincia de Pontevedra, donde se inician los trabajos en el año 1995, arroja unas cifras incluso más elevadas que las de Lugo, con un total de 2.133.946 alevines en el período, repartidos en las cuatro cuencas salmoneras: Miño, Ulla, Lérez y Verdugo. En esta provincia, las repoblaciones fueron mayores en las cuencas del Ulla y Lérez por ser las más importantes, y menores en el Verdugo y el Miño ―al ser éste compartido con Portugal, con normativas de pesca que son reguladas en ambas márgenes del río―. En el Verdugo se repobló aún menos, por ser un cauce de menor capacidad.
(Datos facilitados por la Consellería do Medio Rural)
Clic en la imagen para descargar el documento Excel
Con todo, en Pontevedra sale
una media de 41,000 juveniles de salmón por río y año.
Analizando los datos de la provincia de A Coruña, podemos ver datos muy
llamativos.
Sólo se han repoblado tres cuencas con
juveniles de salmón:
• El Mandeo en dos ocasiones, en los años 2000 y 2004, con un total de
9,100 alevines.
• El Sor con 2.998 alevines en el año 2004.
• El Tambre con 5.573 alevines en el año 2004.
Sumando estas repoblaciones, nos sale un total de 17.671 juveniles de
salmón en el período 1995-2009,
una cifra similar al número total de pintos de otoño liberados en el río Masma
en el último año.
Si hacemos los mismos cálculos que en Pontevedra y Lugo, y contando los
8 grandes ríos salmoneros de A Coruña: Sor, Mera, Xubia, Eume, Mandeo, Tambre,
Anllóns y Grande, nos sale una media de 147 peces por río y año: cifra ridícula
si tomamos como referencia que la estimación de retorno es de uno por cada mil
en esta especie.
Siendo A Coruña la provincia que tiene más
ríos salmoneros, se ha repoblado aquí en 15 años la mitad de lo que se repuebla
en cualquier cuenca de Lugo o Pontevedra en un año.
Ríos como los Mera, Xubia, Eume, Anllóns y Grande, no han recibido ni un
solo alevín desde el año 1995, conservando alguno de estos cauces poblaciones
de salmón residuales y por tanto al borde de la total extinción.
Si en los ríos de Lugo y Pontevedra se ha logrado estabilizar
poblaciones en alto riesgo de extinción, e incluso reintroducir la especie en
varias cuencas donde había desaparecido, en la provincia de Coruña el salmón
permanece condenado al más absoluto de los olvidos.
Los datos y la realidad del servicio provincial de pesca de A Coruña
están ahí, a la vista de todo el mundo. Que cada uno los valore en su justa
medida.